Bioquímico de la Universidad de Chile y MSc. en Economía y Políticas de la Energía y del Medio Ambiente de University College of London, Carlos Muñoz se integró a JIA en enero de este año y en este tiempo destaca el ambiente laboral de la empresa. “Es bastante grato venir a trabajar todos los días. Creo que es gracias a que las personas con las que me ha tocado interactuar, entienden la importancia de tratar al otro como a un le gusta que lo traten”.
Casado con Gricel y papá de Sofía de 11 años, el grupo familiar lo completa Rodolfo, un perro westie que todo los días les alegra la vida, aunque reconoce “es un poco gruñón”.
Los invitamos a conocer un poco más de Carlos, en otra edición de ¡LA OTRA CARA DE!
Carlos, para los que aún no te conocen, ¿cuéntanos sobre tu trayectoria profesional y cómo llegaste a JIA?
Solamente mi primer trabajo fue como en el campo tradicional de un bioquímico, como asistente de investigación en un estudio de la Facultad de Medicina de la PUC sobre las bases genéticas de la hipertensión.
Luego pasé al mundo “ambiental” trabajando en la CONAMA de la Región de Aysén en mi ciudad natal Coyhaique. El año 2006 me devolví a Santiago a trabajar en minería en el proyecto “Esperanza” donde estuve a cargo de los temas ambientales desde la etapa de ingeniería hasta la operación del proyecto y finalmente trabajé en el Proyecto Dominga los años 2012 – 2014.
En este último trabajo fue donde me tocó trabajar codo a codo con muchas personas de JIA y conocí a la empresa más a fondo. Me pude hacer una idea bastante acabada de la empresa y puedo decir que hay una diferencia importante con otras consultoras con las que me tocó trabajar en esos tiempos y es precisamente que se nota una preocupación por formar una empresa que trascienda en el tiempo y que se caracterice por realizar un trabajo de una alta calidad.

¿Y cuáles son tus funciones actualmente en JIA?
Estoy como senior del área de Ingeniería y por mi experiencia profesional he estado involucrado principalmente en proyectos mineros en los que JIA está trabajando. También me he ido involucrando en otros temas como los proyectos de energía e infraestructura.
En estos trabajos me ha tocado interactuar con las distintas áreas de la oficina desde ingeniería, forestal, geografía, biología marina. Hay áreas y personas con las que he interactuado menos, pero no me cabe duda que con el tiempo tendremos la oportunidad de trabajar juntos y conocernos un poco más.
“En JIA se nota una preocupación por formar una empresa que trascienda en el tiempo y que se caracterice por realizar un trabajo de una alta calidad”.
¿Quiénes componen tu familia y qué les gusta hacer?
Estoy casado con Gricel con quien tenemos a Sofía, nuestra hermosa hija de 11 años. El otro integrante de la familia es Rodolfo, nuestra mascota, un perro Westie que todos los días la nos alegra, aunque es un poco gruñón. Algo que nos gusta mucho hacer es disfrutar de una buena película, obviamente con algo rico para comer…. Con Gricel compartimos el gusto por la música y nos encanta ir a recitales en vivo de algún grupo, especialmente de rock. El último recital grande que fuimos a ver fue a The Rolling Stones en el Estadio Nacional que estuvo increíble.

Y fuera del trabajo, ¿cuáles son tus aficiones preferidas?
Me encanta leer libros de las más variadas temáticas. Para muestra, ahora estoy leyendo “La biblia tenía razón” un libro de las evidencias arqueológicas que comprueban hechos relatados en la biblia. En el velador están esperando “La ira es energía” biografía de Johnny Lydon (o Jonny Rotten, vocalista de los sex Pistols), “Poderoso Caballero” de Daniel Matamala y “El terrorismo yihadista” de Raúl Sohr.
También me encanta pescar con mosca, lamentablemente la he dejado bastante de lado, aunque cada vez que voy a visitar a mi familia en Aysén trato de escaparme a algún río. De hecho en las últimas visitas junto a mi papá le hemos estado enseñando a mi hija a pescar o mejor dicho a lanzar. Creo que la pesca es quizás el mejor regalo que me dio mi Papá.
El hecho de engañar y sacar a un pez del agua, que se supone es el objetivo de la pesca, para mi queda un poco de lado con lo que significa estár parado al lado de un río o un lago, disfrutando del paisaje, de la naturaleza y de la quietud del sonido de un río, más si es en medio de la Patagonia.
Como algunos habrán notado mi medio de locomoción preferido es la bicicleta, la que los fines de semana y días libres que tengo, se convierte en un pasatiempo, ya que suelo subir el cerro San Cristóbal o simplemente pasear por la ciudad en bicicleta con mi hija.
¿Alguna experiencia de vida que te gustaría compartir?
El hecho de haber trabajado en el servicio público, la empresa privada y ahora en consultoría, me ha permitido darme cuenta que muchos de los problemas que existen pasan por no entender lo que el otro necesita o está tratando de decirnos.
Creo que esto es extrapolable a muchos ámbitos de la vida, incluso más allá de lo profesional. El ponernos en el lugar del otro y entender donde le “aprieta el zapato”, muchas veces es el primer paso para encontrar la solución a muchos conflictos, desde dificultades cotidianas a hasta algunos de los grandes problemas de nuestra sociedad.
