Independiente de la etapa en que esté el proyecto, de las variables externas y cualquier otra observación que se pueda tener respecto al último EIA desarrollado para Los Pelambres, hay algo que nos tiene orgullosos y a la vez convencidos de la capacidad que tenemos como equipo: El compromiso, la actitud, la entrega, la energía y el mejor desempeño demostrado en el proceso de entrega para el 29 de abril.
Que no se entienda mal, nadie ha pensado en desestimar los años de trabajo previo, ni lo que queda por delante, el tema sencillamente es que había muchas condiciones que nos podían llevar a repetir situaciones anteriores de tensión, ofuscación y conflictos al interior de JIA. Sin embargo, se produjo un quiebre en el flujo “normal” de las cosas. No fue necesario sobre reaccionar, en ningún escenario, manteniendo en todo momento la definición básica de que el trabajo en equipo sólo es posible en un entorno de compromiso al mismo nivel con el trabajo y las personas.
Fue notable. Los que observamos el proceso con detenimiento vimos caras alegres, camaradería, respeto por el trabajo del otro, agradecimiento, cuidado de los demás y varias actitudes que fueron compartidas por quienes se involucraron directamente y por todos quienes apoyamos el proceso más de afuera. Fue notable; y muchos se dieron cuenta, que hemos cambiado y crecido como organización.
Este es nuestro estándar mínimo ahora, así manejamos las situaciones de tensión, así enfrentamos los desafíos complejos y las presiones externas… todos juntos.




