Parque Rupestre Monte Aranda, un rescate arqueológico sin precedentes

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El Parque Rupestre Monte Aranda nació como parte del compromiso ambiental que Minera Los Pelambres adquirió con el objetivo de preservar el patrimonio cultural del valle El Mauro, al interior de Los Vilos, donde se construiría un tranque de relaves para su operación. En esta zona se pesquisó una gran cantidad de información y elementos culturales durante los trabajos de reconocimiento arqueológico, los que debían ser rescatados y debidamente protegidos. Entre ellos, destacaba un elevado número de petroglifos que la minera decidió reubicar y poner en valor a través de una exposición educativa abierta a la comunidad. Para ello, se debió extraer y trasladar de manera íntegra más de doscientos bloques rocosos, muchos de los cuales sobrepasaban los dos mil kilos de peso.

06De esta manera, el plan de rescate del arte rupestre de El Mauro se perfiló como el trabajo de recuperación arqueológica más grande de Chile, debido a su envergadura y complejidad. Sin duda, un gran desafío, que combinó la experiencia de nuestro equipo de arqueología y la destreza ingenieril de quienes se encargaron de la de extracción, transporte y reinstalación de los bloques.

Una riesgosa mudanza

izaje gran tonelajeEl trabajo de rescate y traslado del arte rupestre de El Mauro consideró 242 bloques de distinto tamaño y peso, todos los cuales debían ser situados, sin alteraciones estructurales, en el sector de Monte Aranda, a 16 kilómetros de su asiento original. Las rocas más livianas pesaban menos de 100 kilos, sin embargo las más contundentes superaban las 20 toneladas, llegando a alcanzar una de ellas los 68 mil kilos. No sólo la cantidad, volumen y peso de los bloques revestía un reto desde el punto de vista técnico, sino que al tratarse de objetos patrimoniales protegidos legalmente, se sumaba un factor de riesgo que hacía más delicado del trabajo.

El cometido fue asumido por un equipo multidisciplinario compuesto por ingenieros, arqueólogos y conservadores de JIA, así como técnicos especializados y operarios, además de una gran gama de maquinaria e implementos. El trabajo se desarrolló de acuerdo a lo planificado, aunque no estuvo libre de complicaciones. Sin embargo, todas las piezas fueron exitosamente reubicadas sin ningún tipo de deterioro, dando vida al Parque Rupestre Monte Aranda.

En este proyecto participaron los arqueólogos Paulina Acuña, Esteban Rosende, Isabel Pérez-Trillo, Mónica Millán, María Elena Noël, Xuan Trénor  y Pilar Segovia, los conservadores Lino Erler, Georgiana Pineda y Loreto Torres, los geógrafos Óscar Camilla y Miguel Curihuinca, la cartógrafa Valentina Cea, la antropóloga social María Eugenia Espiñeira y el prevencionista de riesgos Ricardo Soto.

El parque 
Es un museo al aire libre donde se exponen los 242 petroglifos encontrados en El Mauro. Los bloques están posicionados respetando la distribución original.  La exhibición se desenvuelve a lo largo de un circuito de senderos, paneles con información de la arqueología y arte rupestre del valle, señalética de ubicación y mobiliario para el descanso de los visitantes. 

2 pensamientos en “Parque Rupestre Monte Aranda, un rescate arqueológico sin precedentes”

  1. Buenas Tardes, junto con saludar les cuento que trabajo en Escuela Especial Diversia de Los Vilos, queremos realizar visita al parque rupestre monte aranda, quisiera saber como es el proceder para realizar visita, donde y con quien comunicarme. agradecida de su respuesta

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