Con el Timón Firme

Jaime Illanes

La sabiduría popular dice que después de la tormenta viene la calma; sin embargo, eso aplica a quienes solamente quieren flotar y sobrevivir. Los que queremos ganar la carrera y volver a tomar la punta de liderazgo en lo que hacemos, sabemos que después de la tormenta, tenemos que tomar el timón firmemente y redoblar los esfuerzos para avanzar el tramo que nos retrasamos a causa del mal tiempo.

En las conversaciones que he tenido con cada uno de ustedes en las reuniones de los últimos meses, o en conversaciones individuales, les he planteado que los cambios que tuvimos que hacer en marzo no pueden ser vistos como un retroceso o un giro brusco en nuestra dirección, muy por el contrario, lo que he querido transmitirles es que más que cambiar el rumbo, lo que hicimos fue fijarlo decididamente en la dirección que siempre hemos tenido, que es el crecimiento de la empresa, el desarrollo de las personas y el liderazgo dentro de la industria. Así, tres meses después de estos cambios, podemos ver que hemos crecido comercialmente como nunca, hemos promovido profesionales a cargos de mayor responsabilidad, hemos vuelto a contratar personas y proyectamos seguir en esta senda en el corto y mediano plazo, asegurando la sustentabilidad de JIA por mucho tiempo más.

Hemos podido hacer esto en poco tiempo, principalmente por la solidez de la empresa y su reputación, generada por años de un trabajo profesional de calidad, gracias a todas las personas que hoy componen JIA y a quienes han trabajado con nosotros. Al mismo tiempo, son nuestras fortalezas la cultura de preocupación por las personas y nuestro desarrollado sistema de gestión.

No obstante, lo peor que podemos hacer en este momento es descansar en la autocomplacencia y creer que los logros dependen de otros y solamente del crecimiento del país. En este sentido hemos fijado como prioridad para este año tres ejes estratégicos:

1) Gestión de proyectos: Tenemos que cuidar como nunca la correcta ejecución administrativa de los proyectos, de manera que puedan ser ejecutados de acuerdo a lo planificado en términos de calidad, tiempo y recursos.

2) Eficiencia en el uso de las horas profesionales: Debemos ser cuidadosos y eficientes en la carga de las horas, no dejando jamás de cargar todo el tiempo que trabajamos, pero buscando al mismo tiempo rentabilizar lo más posible cada hora trabajada.

3) Innovación: Es imperativo que llevemos a la práctica las ideas nuevas de negocio que tenemos, que no se sigan quedando en el diseño, sino que podamos ejecutarlas con éxito, tal como lo hemos hecho anteriormente.

Ya pasó la tormenta. Ahora es el momento de asumir cada uno su puesto y hacer lo que sabe hacer con la calidad que nos caracteriza; ahora es el momento de ser un solo equipo en el cumplimiento de nuestros objetivos y avanzar con calma, pero de manera consistente, cuidándonos mutuamente y cuidando la empresa que nos cobija.