Directores de Orquesta

Son 7 profesionales, 3 mujeres y 4 hombres, todos con más de 4 años en JIA y con una antigüedad promedio de 8,1 años en la empresa. Sólo uno de ellos es millennial, el único que aún no tiene hijos. Son tres Ingenieros Civiles, un Ingeniero Forestal, una Geógrafa, una Arqueóloga y un Biólogo Marino. Ellos son los Directores de Proyecto de nuestra empresa.

Hasta el mes pasado los llamábamos Senior y desde ahora los llamaremos Directores de Proyecto (DP), no por hacer un cambio arbitrario o cosmético, sino para reflejar hacia nuestros clientes, que son el centro y el foco de su trabajo, la real dimensión de su cargo, entendiendo además que este es el nombre por el cual el mercado los reconoce y los valida. Este cambio de nombre es también la formalización práctica de algo que es mucho mayor, el fortalecimiento de este equipo como el motor comercial de la empresa.

Siempre estuvo definido el cargo de Senior como aquel responsable de mantener y potenciar la relación con nuestros clientes, a la vez que buscaba nuevas oportunidades y nuevos clientes; sin embargo, la forma en que actualmente esa misión debe cumplirse ha cambiado radicalmente, ya que nuestros clientes han evolucionado hacia otras formas de interacción comercial y además el mercado ha dado giros poco previsibles, tal como se ha visto nuestra experiencia este año. Hoy los Directores de Proyecto, como refiere Pedro Olivares, deben crear oportunidades de negocio, y no solamente captarlas cuando surgen.

Entrevistamos a cada uno por separado para conocer la visión personal de su rol, desafíos y elementos diferenciadores y nos encontramos con muchos elementos comunes que marcan su gestión.

¿Cómo definen los Directores de Proyecto su rol?

Responsable, esa es la palabra que les surge a todos como primera definición. Responsables de que los proyectos se lleven a cabo de principio a fin, cuidando la calidad técnica, el cumplimiento de los compromisos con el cliente, de plazos y de las variables económicas. Responsabilidad que se entiende desde la orquestación de acciones y no desde la ejecución, en donde deben delegar, confiar y apoyarse en sus equipos de trabajo. Pablo Lagos, dice que son directores de orquesta, en donde lo central es conjugar todos los elementos de manera productiva y armónica, para la obtención de los resultados que espera el cliente.

Es por lo anterior, que todos reconocen una segunda responsabilidad que va más allá del inicio y término de los proyectos. María Elena le llama la responsabilidad formadora, Daniela dice que es el rol de educar y Pedro lo denomina transmisión de experiencia, pero todos entienden que son los equipos de trabajo los que ejecutan tácticamente la estrategia que ellos deben desarrollar (otra de las grandes responsabilidades de los DP), por lo que debe haber generosidad con los conocimientos y experiencias que ellos han ido adquiriendo para que los Jefes de Proyecto y los Staff se desarrollen en JIA de manera integral. Y como dice Alvaro, son los DP también los que van identificando potencialidades en los profesionales para ayudar y acompañar en su plan de desarrollo personal.

¿Cuáles son los desafíos de los Directores de Proyecto para el 2018?

En esto no hay opiniones divergentes; el principal desafío de este equipo para el próximo año es afianzar la relación con nuestros clientes, buscar nuevos clientes y buscar nuevas oportunidades de negocio. Reencantar, mantener, desarrollar, afianzar lazos, en el fondo estar tan cerca de los clientes que, como dice Fernando Valenzuela, el cliente nos busque cada vez que tenga una nueva necesidad.

Nuevamente respecto a este tema, el equipo de DP asume su responsabilidad con el resto de la oficina. Entienden claramente, como dice Daniela, que de esta actitud de foco en el cliente, depende que nuestros profesionales sigan creciendo y desarrollándose en un ambiente de motivación, como también lo recalca Marta.

Otro desafío para el próximo año reconocido por la mayoría es continuar en la búsqueda de la mayor eficiencia posible en los procesos internos, no necesariamente desde la óptica de reducción de costos, sino que de la optimización de los recursos obteniendo mejores productos.

¿Qué diferencia a este equipo de los que podrían existir en la competencia?

Con lo complejo que resulta a la mayoría echarse flores a sí mismos, rescatamos como elementos comunes de su valor como equipo, la calidad profesional, la variedad de miradas, la experiencia en proyectos complejos, el estar metidos en los proyectos conociendo sus detalles, el tiempo que llevan trabajando juntos y la cultura y la organización de JIA para llevar adelante los proyectos, además de la relación cercana que establecen con los clientes. O sea, los Directores de Proyecto sienten y transmiten que como equipo son más fuertes que cada uno por separado y que su conjunción de miradas y talentos son un valor diferenciador de nuestra empresa.

P.D. No incluimos en esta nota a la Marcela y a Octavio que también cumplen funciones de Director de Proyecto, pero que tienen además muchas otras funciones en su cargo de gerentes.

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