María Antonieta es una de las secretarias que podemos ver en recepción a diario saludando y recibiendo a quien llega a JIA con una amplia sonrisa desde la mañana. Esta santiaguina, nacida y criada en la capital, además de desempeñarse en JIA como secretaria, en su tiempo libre es masoterapeuta, que para quienes no lo saben, consiste en la aplicación de distintas técnicas de masaje con fines terapéuticos. Su interés por esta disciplina surge de la voluntad por ayudar a las personas a sentirse mejor.
María Antonieta se sumó al equipo de JIA el 8 de Abril de 2013 y anteriormente ha trabajado como secretaria para muchas otras empresas como Promepart Isapre, Asociación de Exportadores de Chile, Bicevida y Asia Reps.
Está felizmente casada desde el 2 de febrero de 1991 con Rigoberto Aravena González con quien tiene 2 hijos universitarios: Cristian Aravena de 23 años, del que orgullosamente dice que estudia para ser Técnico Agrícola en el DUOC, y de quien además destaca es dirigente de un grupo de Scouts. Su otra hija, que también se llama María Antonieta, tiene 19 años, y estudia Obstetricia en la Universidad Mayor y en su tiempo libre baila en una academia de danza.
La vida de María Antonieta no ha sido fácil ya que su hijo Cristian tiene el Síndrome de Gille de la Tourette, un trastorno del sistema nervioso que impulsa a la persona que lo padece a hacer movimientos y sonidos involuntarios, rápidos y repetitivos, llamados tics. Está ligado a problemas en ciertas áreas del cerebro y a las sustancias químicas (dopamina, serotonina y norepinefrina) que ayudan a las neuronas a comunicarse entre sí. Comúnmente se conoce como síndrome de Tourette y puede ser grave o leve. Muchas personas con tics muy leves pueden no ser conscientes de ellos y nunca buscan atención médica. La falta de conocimiento existente en la sociedad sobre esta condición y la poca información que existía al respecto llevaron a María Antonieta a despertar su interés por formar una fundación junto a otras familias que estaban pasando por la misma situación y que podían necesitar orientación al respecto y así es como nació la Fundación Amigos del Tourette Chile. Esta fundación tiene como misión entregar contención, apoyo en la educación y salud.
En su tiempo libre María Antonieta va al gimnasio donde es asidua a la clase de spinning que dice le encanta. Disfruta mucho pasando tiempo con su familia y trabajando como masoterapeuta. Seguramente después de leer esta nota más de uno y una pasarán por recepción a solicitar hora con esta eficiente masajista.
“Este año tuvimos la oportunidad de trabajar junto al Gobierno y otras organizaciones de enfermedades de nuestro país, en la Ley Ricarte Soto. Para nosotros esta ley es el comienzo de una gran obra para el beneficio de las familias que padecen enfermedades de alto costo y que son denominadas enfermedades raras o poco comunes. Esta labor recién comienza, continuaremos trabajando en la comisión de salud para seguir incorporando más enfermedades y más canastas de remedios que ayuden a las familias a llevar lo mejor posible estas enfermedades”.

