Los proyectos de inversión han sido siempre muy sensibles a los escenarios políticos, económicos y sociales en los que se desenvuelven. En el último año, este sector en Chile ha reaccionado a las incertidumbres de dichos ámbitos con una disminución en los niveles de financiamiento, postergando algunos proyectos que estaban en carpeta y paralizando otros que ya habían comenzado a desarrollarse.
Si bien este panorama no ha causado mayores estragos en nuestra compañía, debemos permanecer atentos a las señales de la industria para poder cumplir el doble desafío de adecuarnos oportunamente a las exigencias de este mercado cada vez más complejo y competitivo, a la vez que mantenemos siempre el estándar de excelencia de nuestro trabajo.
A nivel directivo, hemos tomado medidas que apuntan a conservar la ruta hacia nuestra Visión de ser los mejores. Con este objetivo es que se diseñó la estrategia de crecimiento orgánico, cuya estructura dual se traduce en la adición de las nuevas gerencias de Operaciones y de Desarrollo, así como en un nuevo modelo para conformar los equipos de trabajo.
En la misma línea, desde el primer semestre de este año estamos trabajando en implementar un sistema tecnológico para la administración de los datos espaciales de todos nuestros proyectos, cuya sigla es SIG JIA, el que nos permitirá ofrecer un servicio más rápido, efectivo y certero a nuestros clientes.
Estas mejoras ayudan a enfrentar desde una mejor posición las vicisitudes del mercado. Sin embargo ningún cambio será efectivo sin el aporte individual de cada miembro del equipo en las labores diarias. Ahora más que nunca debemos poner en práctica los valores de Probidad, Respeto, Superación y Excelencia que caracterizan nuestro trabajo y nos han posicionado como una de las consultoras más relevantes del país.
Jaime Illanes Piedrabuena